Saber cómo hacer la maniobra de Heimlich es de vital importancia, ya que las emergencias se pueden presentar en cualquier momento y es necesario estar preparados. Por ello, aquí lo explicaremos de forma clara y concisa.
¿Qué es la maniobra de Heimlich?
La maniobra de Heimlich es una técnica de primeros auxilios que se le puede aplicar a una persona que se está asfixiando, y aún sigue consciente, aunque no pueda hablar. Con ella. Lo que se pretende es que expulse aire de los pulmones y provocarle la tos. De esta forma, el objeto que obstruya las vías respiratorias pueda salir expulsado por la fuerza de la tos.
Señales de que una persona se asfixia y requiere la maniobra de Heimlich
- Su rostro se torna de un color azulado o rojo brillante.
- No puede toser fuerte.
- Se le dificulta hablar.
- Se toma de la garganta.
- Realiza un sonido silbante cuando trata de respirar.
Pasos a seguir antes de hacer la maniobra de Heimlich
- Pregunta a la persona si se está asfixiando. Esto puede parecer algo tonto, pero será el indicativo de que la persona está consciente y aún puede responder.
- Si la persona te responde moviendo la cabeza diciendo que sí, pregúntale si es capaz de hablar.
- En caso de que la persona no pueda hablar, lo mejor es que llames de inmediato al número local de emergencias y mientras llega la ayuda, realices la maniobra de Heimlich.
- Por otro lado, en caso de que la persona pueda hablar, significa que solo una parte de sus vías respiratorias están obstruidas, así que pídele que tosa para que el objeto que lo asfixia salga.
¿Cómo hacer la maniobra de Heimlich paso a paso?
- Coloca tus brazos alrededor de su cintura e inclina a la persona un poco hacia delante con tu propio cuerpo.
- Haz un puño con tus manos y coloca el puño con el pulgar hacia adentro y entre el ombligo y la parte baja de las costillas de quien se está asfixiando. Es de vital importancia que no coloques el puño sobre sus costillas.
- Coloca la otra mano sobre el puño que has posicionado bajo las costillas y presiona contra el abdomen. La idea es que la presión sea firme y rápida hacia adentro y hacia arriba.
- Repite estas compresiones hasta que el objeto que obstruye las vías respiratorias logre salir.
Es de destacar que, en caso de que la persona vomite, debes recostarlo de lado, a fin de que evites que el objeto que aún lo asfixia vaya a obstruir completamente sus vías respiratorias. También, debes saber que, si la persona que se asfixia es un niño, debes aplicar una fuerza inferior a la que usarías con un adulto.
Asimismo, es de destacar que, si la persona no está consciente, debes acostarla en el piso boca arriba. Luego de ello, debes abrir su boca y empezar a hacerle RCP, solo si sabes cómo hacerlo, además de llamar a emergencias. Sin embargo, si no sabes cómo hacer RCP, lo mejor será que esperes a que la ayuda llegue.
